Pero, por encima de todas las cosas, y en lo más profundo de cada uno de sus instantes, era un hombre inconsolable.

Eso es lo que me ha enseñado el vientre del mar.
Que quien ha visto la verdad permanecerá para siempre inconsolable.
Y verdaderamente salvado solo lo está quien nunca ha estado en
peligro."
Texto: Oceano Mar. Alessandro Baricco
Imagen: J.M.W. Turner.